Cultivar el cuerpo

Poco a poco el estilo de vida nos ha llevado a respirar de forma automática, la prisa, la ropa apretada, el sedentarismo, hábitos como el tabaco, las preocupaciones relegan la respiración a un acto automático que se da de forma superficial y causan un caos fisiológico.

Escultura de Bruno Torfs

El helecho y el bambú

Un día decidí darme por vencido… renuncié a mi trabajo, a mi relación, a mi espiritualidad… quería renunciar a mi vida. Fui al bosque para tener una última charla con la vida.

“Vida”, le dije. “¿Podrías darme una buena razón para no darme por vencido?”

Su respuesta me sorprendió… “Mira a tu alrededor”, dijo.

“Ves el helecho y el bambú?”

Cultivar la amistad

No debe ser casualidad que cuando uno cultiva la amistad aporte dicha al otro y al tiempo vea florecer su propio jardín, no debe ser casualidad que aún sin necesitar al otro, contar con un amigo en momentos más o menos difíciles los hace más llevaderos, no debe ser casualidad que juntos el mundo se pinte más amable.

Cultivar el alma

Otras medicinas están basadas en un modelo en el que el cuerpo físico es una parte de la persona, tal vez la más visible, pero no la única y la enfermedad es el efecto resultado de una causa interna. Su objetivo es tratar a la persona independientemente del síntoma para que este no tenga motivo de expresarse y de forma natural el ser, completo, recupere el equilibrio perdido.

Un libro que me haga crecer

Crecer tiene tantas asignaturas, es tan sencillo y tan poco fácil a la vez que no hay una fórmula, un libro, una doctrina sino muchísimas. En la escuela nos enseñan a saber cosas, pero no nos enseñan a sentir, de modo que un día uno se da cuenta que quiere crecer y no sabe cómo