A la tierra nunca le falta tiempo

A la tierra nunca le falta tiempo, ella crece, crece y crece… y vuelve a crecer

Mientras el trabajo nos roba tiempo, las obligaciones, las responsabilidades, la prioridad necesaria de tener que cuidarse uno no nos dejan un ratito para regar o aclarar el suelo, la vida simplemente sigue.

Entonces los debería se transforman en lo que es  y es en ese momento en el que podemos disfrutar de lo que somos y como somos sin condicionamientos ni presiones, como hace la tierra, ella sencillamente crece con lo que hay y así está bien.

Este campo de patatas, el que veis en la foto de arriba, ha sido regado únicamente con la lluvia, sus matas han crecido en una tierra preparada y abonada sin añadir ningún producto para evitar plagas y las malas hierbas han crecido libremente en él. Entre ellas pueden adivinarse los cavallones y las matas ya secas de la patata.

Es fácil desanimarse a veces ante las cosas, sobretodo cuando uno tiene la idea de que deben hacerse de una manera o cuando los demás nos dicen cómo deberíamos hacerlas, pero las cosas no tienen que salir siempre bien o perfectas, las cosas están para experimentarlas, observarlas,  asimilarlas, aprenderlas, vivirlas y disfrutarlas.

El resultado muchas veces no es lo más importante y muchas veces un resultado que no esperábamos es el más sorprendente, incluso aunque no sea productivo, incluso aunque nos parezca un mal resultado si dejamos que los debería se relajen podemos encontrar en ese resultado ganancias que no esperábamos como el darnos cuenta de que llegamos hasta donde llegamos y así está bien o el darnos cuenta que es importante no tratar de controlar todo porque es imposible y porque es abono seguro para que crezca la tensión, incluso podríamos darnos cuenta de que no llegar a todo no es en absoluto negativo y que aún así, hemos abarcado bastante y que aún sin saber, no lo hemos hecho mal de todo y que aún siendo inexpertos, lo hemos hecho bastante bien y que aunque lo hubiéramos hecho diferente, la forma en la que lo hemos hechos es bastante aceptable y, a veces, incluso mejor.

Esto de desanimarse, me ocurría a menudo al leer en foros buscando info. Tengo que escardar, tengo que sulfatar, tengo que echar ésto, tengo que echar lo otro… si no lo haces, como los demás saben más que tú, crees que ya no va a salir bien  y probablemente no salga bien o probablemente salga regular o incluso bien.

El maestro Huerto susurra que nos relajemos, que sigamos nuestro proceso, respetando nuestros propios ciclos y tiempos, que nos dejemos llevar y así brotará ni más ni menos que lo que tenga que brotar, y así estará bien.

Más pequeñas por la falta de agua, más sabrosas por estar más concentradas, de piel fina y totalmente comestible.

Estas patatas están MUY buenas!!!

Y no os olvidéis de agradecer pues la tierra siempre da.

Anuncios

3 comentarios en “A la tierra nunca le falta tiempo

  1. Vaya que bien que habéis venido a pasear este domingo por aquí 🙂

    Sí señor, las patatas están de lujo.

    Los artistas del huerto son los duendes de la casa, que estaban como preocupados porque no habían podido quitar las malas hierbas y los payeses de la zona siempre que pasan dicen “deberías regar”, “deberías echarle cosa para los escarabajos”, “deberías…”. Servidora disfruta las visitas para aprender, hacer lo que le da tiempo y aprovecha para compartir las lecciones del maestro huerto.

    Queda claro que la experiencia es un grado pero si siembras con amor, la tierra responde con abundancia y sabor, aunque no tengas todo el tiempo que quisieras 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s