Alimentación natural, consciente y sostenible

Vivimos una dualidad constante en la que nada es blanco o negro y en la que entre los extremos hay tantas posibilidades como matices y colores.

Mientras una parte del mundo vende de más, consume de más y desperdicia de más otra se muere literalmente de hambre.

Parece ser que el desequilibrio no radica solamente en un reparto desigual sino en una alimentación y una cocina basadas únicamente en la supervivencia y en lo sensorial.  Se come porque se siente hambre o porque se nos antoja algo, sin tener en cuenta qué es lo que necesitamos y el impacto de lo que consumimos.

Lo que consumimos

Hace años solía sucederme que tenía la necesidad de comer cada pocas horas, siendo una polvorilla inquieta y trabajando con niños pensaba que era lo normal, mi cuerpo necesitaba gasolina. Las pocas horas se redujeron considerablemente cuando mi jornada pasaron a ser 7 horas delante de un ordenador en una enorme sala llena de gente hablando por teléfono, en el que tenía 20 minutos escasos para hacer una de las comidas más importantes del día. La sensación de hambre se transformó en la sensación de vacío, debilidad y mareo por la que acudí al médico. Después de varias pruebas, tal vez demasiadas, me sugirió que acudiera al psicólogo, pues físicamente parecía estar todo bien, aunque yo me sentía físicamente como un trapo. Cuando éste me preguntó qué hacía al tener esas sensaciones, le respondí inmediatamente “me como un puñado de almendras”. Obviamente había algo en mi vida que me provocaba ansiedad y obviamente la solución sugerida fue añadir a mi dieta ansiolíticos, pero también es cierto que ni aquel psicólogo, ni el médico, ni ninguno de todos los especialistas que me visitaron me preguntaron qué comía,  ni tuvieron en cuenta los efectos de una situación familiar dura y de un trabajo ciertamente nocivo para la salud como si no recordaran que los humanos tenemos algo que se llama sistema nervioso y los estragos que todas esas cosas juntas pueden hacer en él. Planteé al psicólogo la idea de mudarme a un lugar donde hubiera naturaleza y admitió que lo mejor sería un cambio en mi ritmo de vida pero como poca gente lo hace no suelen sugerirlo, es complicado. A mi me pareció más complicado añadir a mi situación, ya complicada, los efectos de tomar ansiolíticos, necesitaba la poca fuerza mental y física que tenía para estar clara y recuperarme. La naturaleza sin duda hizo un gran trabajo, mi sistema nervioso se fue calmando día tras día, aproveché entonces para revisar mi dieta, que ya tenía en cuenta la proporción adecuada de nutrientes, productos integrales y algo de proteína vegetal pero seguía sintiéndome débil y falta de energía, seguía llevando en la mochila mi kit de rescate: agua, almendras y chocolate.

El impacto de lo que consumimos

El consumo de carne y lácteos, la agricultura intensiva, la industria de productos procesados, bollería, el consumo de productos foráneos y el consumo de productos que se comen aún teniendo bien poco de alimento, tienen un impacto nefasto en nuestro medio ambiente cada vez más agotado, en nuestro cuerpo difícilmente libre de tóxicos y por lo general debilitado y tenso y también en el acceso a los alimentos de esa parte del mundo que pasa hambre y que podría alimentarse perfectamente si en lugar de utilizar campos para cultivar cereales destinados a alimentar al ganado se utilizasen para cultivar cereales destinados a alimentar a personas. Puede decirse que una parte del mundo goza de una abundancia robada, es esa parte que para gozar de un solo kilo de carne necesita muchos kilos de cereal, es la misma parte que padece los efectos de una alimentación con añadidos como antibióticos y hormonas, grasas saturadas y colesterol. Nuestra alimentación no sólo tiene un efecto en nuestro cuerpo y determina en gran parte nuestro estado de salud, también tiene un impacto en nuestro mundo.

Al respecto Montse Bradford propone una alimentación natural, consciente y sostenible.

mb

 

Si queremos tener un futuro para nuestros hijos hay que tener conciencia hoy

La alimentación natural y energética de Montse Bradford

Su trayectoria es extensa en el campo de la alimentación como pilar indispensable para alcanzar una salud integral y comparte una propuesta basada en la experiencia y en la libertad. Montse explica que sus enseñanzas tienen una base en la macrobiótica, traída a Europa por George Oshawa,  fomenta el consumo de alimentos principalmente de origen vegetal y contempla el principio del Yin y el Yang, pero  no es exactamente ni macrobiótica ni vegetariana.

Aunque vivimos en un mundo dualista siempre busco la unidad. Seguir a fe ciega una ideología es muy rígido. He tenido mis maestros y con lo que he aprendido y experimentado he tratado de adaptar la alimentación a las necesidades de la persona, a la vida familiar y a la sociedad. 

La dieta macrobiótica propone unas reglas que podrían considerarse algo rígidas para buscar el equilibrio físico y emocional a través de la alimentación en cambio, Montse Bradford propone una dieta simple, adaptada a las necesidades individuales y teniendo en cuenta el efecto que genera cada alimento a nivel físico y también emocional.

Así mientras que la dieta macrobiótica se compone de la mitad del plato de cereal, con muy poca proteína (legumbre principalmente), y una pequeña cantidad de  verduras, algas y semillas, la alimentación energética de Montse Bradford incluye más proteína, menos cereal y más verduras dulces, manteniendo el consumo regular de algas como fuente de minerales, semillas y verdura verde. Haciendo especial hincapié en la importancia de consumir alimentos frescos, de temporada y cultivados de forma natural libres de pesticidas y contaminantes químicos.

Suele dibujar un hermoso plato en sus seminarios ¼ de cereal (para obtener una energía estable y duradera) y ¼ de verduras de raíz y redondas de cocción larga (para aportar dulzor nutriendo y relajando estomago, bazo y páncreas, los órganos del plexo solar), en el resto del plato combina proteína (esenciales para nuestra estructura y también para el sistema inmunológico) y verdura verde (para ayudar a descargar el hígado) según las necesidades, tamaño, gasto físico… de cada uno. Después dibuja otro hermoso plato, el de las texturas, blanda, húmeda, crujiente y seca a partes iguales. Los sabores, un buen aporte de dulce (pochando cebolla y cocinando verduras como chirivía, zanahoria o calabaza estofadas, en papillote, en crema o al horno) y el resto un toque de salado, ácido, picante y amargo. Le añade color y recuerda que hay que masticar lo suficiente para digerir y absorber todos los nutrientes.

Aprender a cocinar

La diferencia con la dieta vegetariana es principalmente aprender a cocinar tanto las verduras incluyendo raíces y redondas (calabaza, nabo, chirivía, rábano, col, remolacha…) como aprender a obtener una proteína vegetal de calidad, puesto que una dieta basada únicamente en vegetales que generalmente se consumen crudos en ensalada y frutos secos, utilizados a menudo en este tipo de dieta como sustituto de la proteína animal, es insuficiente, además un exceso de frutos secos también sobrecarga el hígado.

No es preciso ser un experto en cocina, más bien se trata de darse cuenta que nuestro cuerpo no es un saco en el que todo cabe y cualquier cosa va bien. El tofu no ha de comerse crudo, una zanahoria no tiene el mismo efecto si la comemos cruda o estofada, no es lo mismo comer un seitán cortado a lonchas pasado por la plancha que pochar antes una cebolla y aderezarlo con salsa de soja y jugo concentrado de manzana, el tiempo dedicado no varía mucho pero el resultado del segundo es indiscutiblemente más sabroso, apetecible y satisfactorio. Se trata de dedicar el tiempo necesario a preparar el alimento adecuado. Así, Montse Bradford señala la importancia de cocinar teniendo en cuenta también la estación del año y el clima, y aprender a tratar los alimentos. En verano podemos cocinar un salteado de verduras más fresco y crujiente y en invierno podemos cocinar un rico y sabroso estofado.

Cocina festiva en la escuela de Montse Bradford

Se trata de comer lo que se necesita en la forma que se desea, dice, y las posibilidades son muchas y muy apetecibles: manzana a la plancha con salsa de algarroba como postre en lugar de donut de chocolate, pizza con salsa de pesto y verduras de todos los colores para niños, paté de sardinas, de atún o de garbanzos en lugar de mantequilla para el desayuno.

Con la comida hay que alimentar al cuerpo físico

Uno se dispone a cocinar con Montse Bradford y termina dándose cuenta no sólo de que cada alimento tiene un efecto en nuestro cuerpo sino de que tiene una mente atiborrada de pensamientos y un cuerpo emocional hambriento carente de puestas de sol, de música agradable, de conversaciones con amigos, de paseos a la orilla del mar y al mismo tiempo saturado con una necesidad imperiosa de depurar prisas, rabia, tristezas y otras emociones del pasado que en nuestro presente aúllan y nos impulsan a comer chocolate, queso, pipas o galletas. Pero este cuerpo, dice, no tiene dientes, hay que conocer qué necesita cada cuerpo y aprender cuál es el alimento adecuado para cada uno de ellos.

Entonces es cuando uno se da cuenta que sin duda los frutos secos eran mejor opción que los ansiolíticos y que aprender a cocinar sin duda era el siguiente paso de un camino que recorremos a lo largo de toda una vida en la que uno aprende a no necesitar kits de emergencia a medida que asimila que no es el chocolate lo que nos aporta cariño sino los abrazos, que el pan quita el hambre pero no alimenta y que la ansiedad muchas veces es una señal del cuerpo pidiendo a gritos proteína que nos nutra, hidratos que aporten una energía estable, verduras dulces que relajen nuestro organismo y minerales que tonifiquen nuestro sistema nervioso.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s